¿Cómo afectará el IoT al Inbound Marketing?

Uno de los temas más candentes de la actualidad, y no es para menos, es la revolución que ha supuesto el IoT tanto sobre nuestra vida profesional como sobre nuestra vida cotidiana. La tecnología nos acompaña prácticamente en todo lo que hacemos y la comunicación inalámbrica está cada vez más extendida.

No es de extrañar, por lo tanto, que muchos profesionales del marketing busquen analizar toda su influencia actual y las potenciales aplicaciones en un futuro no muy lejano para poder anticiparse e incorporarlo en sus estrategias.

Conceptos como la recolección de datos, personalización, redes sociales predictivas o publicidad avanzada e inteligente, entre otros, son el pan de cada día en cualquier entorno marketero. No son pocos los que se dedican al estudio de las posibles aplicaciones futuras del IoT en marketing.

Y es que debemos ir más allá de asociar el IoT únicamente con diversos dispositivos electrónicos que mejoren nuestras vidas; el IoT rige también la forma en la que haremos marketing en los próximos 10  o 15 años.

Todo apunta a que las estrategias outbound de publicidad invasiva experimentarán un receso, en detrimento de metodologías Inbound. Al fin y al cabo, el IoT trata tanto acerca de los dispositivos electrónicos que conecta como de los datos que se transfieren de esas conexiones. 

 

¿Sabes si tu negocio está preparado para el GDPR?

 

Por ejemplo, la aplicación Nest, que optimiza el gasto energético al reducir el consumo cuando no estás en casa, sabe que la temperatura de la misma es de 21 grados cuando estás, por ejemplo, en febrero, y de 17 cuando no.

Si tú permites que Nest facilite esta información a terceros (como, por ejemplo, una empresa de ropa de abrigo) esas empresas podrían enviarte contenido mucho más personalizado y adecuado a tus intereses, como ropa para estar por casa con un mensaje personalizado como “Yo también colaboro con el medio ambiente.” Y eso es sólo el principio.

 

¿Qué más puede hacer el IoT por el Inbound Marketing?

 

Es evidente que la popularidad y, por ende, el uso del marketing intrusivo seguirá decayendo progresivamente: Por un lado, no se ajusta a los parámetros personalizados del público objetivo; habitualmente interrumpe la actividad de la audiencia (a todos nos ha sacado tanto de quicio algún molesto banner en medio de la lectura de un post que hemos decidido abandonar el site) y, desde el punto de vista empresarial, es muy complicado medir el ROI o el retorno de nuestra inversión.

El Inbound, por otro lado, te atrae como un imán; estamos hablando de una metodología de marketing en la que tu audiencia realmente está interesada, pues es personalizada y se ajusta tanto a sus intereses como a sus necesidades. Además, desde el punto de vista empresarial, es bastante sencillo medir el impacto de cada acción.

De hecho, si podemos personalizar los datos de los dispositivos IoT, podemos personalizar el contenido para satisfacer las necesidades o deseos de tus clientes.

Pongamos un ejemplo ilustrativo: Hay una cadena de comida rápida de la que eres un cliente habitual. Te has suscrito a su newsletter y te has descargado la app. Y te dispones a salir de viaje.

Gracias al IoT, esa cadena podría usar los datos y enfocarlos de manera que tú y sólo tú recibieras un anuncio personalizado a dos kilómetros de distancia de donde se ubique su negocio físico.

Además, la empresa sabría que, si al final paraste y comiste en su restaurante, fue precisamente por ese anuncio.

De este modo, el anuncio te aportaría contenido relevante (ya que te suscribiste a la newsletter y te descargaste la app) en el lugar indicado (en la autopista, antes del siguiente área de descanso) y en el momento adecuado (dos kilómetros antes). ¿No consiste realmente la metodología Inbound precisamente en eso?

 

Sin embargo, siempre hay límites

Al igual que el IoT abre muchas puertas para los profesionales del marketing, hay dos elementos con los que hay que tener mucho cuidado de no sobrepasar: la invasión de la privacidad y la saturación de datos.

Con respecto al primer punto, el GDPR se erige como un instrumento de control  y de garantía de ciertas condiciones, especialmente si los datos van a tratarse fuera de las fronteras europeas, pero, aun así, muchos usuarios siguen sin ser conscientes de la cantidad de datos personales de los que disponen una infinidad de empresas y terceros.

Por otro lado, también cabe pensar que puede haber tal cantidad de datos que dificulte la tarea de personalización. Por ejemplo, si disponemos de 1.000 datos característicos de un usuario, ¿qué puntos pueden ser más relevantes que otros o pueden incentivar la compra?

Para este propósito, el IoT puede hacer mucho por herramientas específicas, como CRM inteligentes, que permitan rastrear tanto las acciones actuales como las futuras de nuestros clientes potenciales y nos permita definir un buyer journey adecuado.

En definitiva, siempre y cuando usemos los datos y la tecnología de manera apropiada para enamorar a tu audiencia con el contenido correcto en el momento y lugar indicados, el futuro del Inbound Marketing parece esclarecedor gracias al IoT.  ¿Estás de acuerdo?, ¿conoces otros ejemplos de IoT aplicado al Inbound?, ¡no dudes en comentar!

 

New Call-to-action

 

Elena Arrieta

Elena Arrieta